"Aquel Cruz Grande" (D.R.) 2015.

IDEA,DISEÑO,IMÁGENES, TEXTOS Y REALIZACIÓN:
ELISEO JUÁREZ RODRÍGUEZ.
*Queda prohibida cualquier reproducción total o parcial, del material escrito o gráfico, sin el consentimiento de su editor.
*Derechos Registrados (2015). protegidos a favor del autor.

sábado, 4 de enero de 2020

Javier Vazquez "Carnitas". Primer abanderado de la ETA 106.

Esa mañana Javier "Carnita" Vázquez recibió un recado urgente del presidente municipal Florencio Felipe Solano.
"Chepo" (como le decíamos sus más cercanos) desconocía que comisión le daría o cuál era el asunto que el primer edil quería tratar con el.
Corrían los últimos días del curso escolar, la primera generación de la ETA 106 estaba a punto de salir del horno.
Quien será tu padrino de graduación muchacho? -Le preguntó el presidente a Javier en su despacho-.
-No llevaré señor presidente...
-Como? Me estás diciendo que el alumno más inteligente de la generación, no tendrá padrino? Porque?
-No hay dinero señor...a menos que usted me hiciera el favor de serlo- le contestó "Chepo".
-No yo no puedo serlo porque ya tengo muchos compromisos pero deseo que tú tengas el mejor padrino que será Rubén Echeverría hijo del presidente de la república...Que te parece?
Por supuesto que Javier aceptó gustoso y el día de la clausura de la ETA 106 Echeverría vino a servirle de padrino.
Al pasar dos meses Javier se encontraba estudiando para técnico en taller agropecuario. No se sentía a gusto y emigró a la capital, a pedirle a su padrino Echeverria que lo mandara a Chilpancingo con una recomendación para estudiar la normal: el quería ser maestro.
Ayúdeme padrino, quiero trabajar y estudiar. -le pidió a Echeverría.
Con una carta de recomendación en la mano se encontraba frente al "Tigre de Huitzuco" Rubén Figueroa Figueroa.
- Está bien muchacho, te voy a dar trabajo, pero en cuanto a la normal te recomiendo que te esperes unas semanas. Voy a fundar la nueva normal federal del estado y ahí te voy a dar una matrícula.
-Gracias señor se lo agradezco pero quiero que me hagan el examen, si no lo paso no me de un lugar que no merezca.
-Me gusta tu manera de hablar muchacho, ándale pues.
Así fue como un joven estudioso, humilde y sin recursos salió adelante. Sin duda Javier es un ejemplo a seguir.
Sin tener nada en las manos, supo que con la fuerza de voluntad y el estudio, lo demás es posible.

viernes, 6 de diciembre de 2019

Don Armando Rafaela Delgado. Creador de las míticas máscaras del "Tigre y el Terrón".


Después de un año de la aparición de la virgen de Guadalupe en la casa de la familia Salgado (1955). Armando Rafaela Delgado "Más me amarras", sufrió una enfermedad que lo postró por algunas semanas. 
En su lecho de enfermo, lo acompañaban los cuidados de su madre doña Gudelia y su inquebrantable fe en la "morenita del Tepeyac". Fervientemente se puso en manos de la Guadalupana y secretamente le prometió elaborar las máscaras de los protagonistas de "Los Tlaminques" (nombre original de la danza de "Los pajaritos").  En  Aquel Cruz Grande, esta fue modificado por la mayordoma Doña Apolonia Rodríguez Vda de Salgado; tanto en el vestuario de los danzantes como en la coreografía. 
Armando, contribuyó en gran medida a qué nuestro máximo festejo fuera más cruceño, al diseñar unas máscaras diferentes a las que conocemos en otras partes. "El tigre de Apolonia",  como suele decirle el cruceño, tiene (a nuestro entender) rasgos místicos humanoides que el popular "más me.amarras" imprimió a la madera del entorno bucólico cruceño. Pero quizá la máscara más celebrada por todos nosotros los nativos de este peculiar girón de la costa, es la máscara del 'Terrón".
Es una constante referencia humorística, comparar la fealdad o poca gracia del rostro varonil cruceño, con la obra genial de don Armando Rafaela. 
En ocasión de un aniversario más del acontecimiento más recordado por todos los nacidos en Cruz Grande, Gro, el Blog recuerda y reconoce al creador de las máscaras que son emblema no solo de nuestro festejo; sino de nuestra identidad cruceña. 
Gracias Armando, tu te ganaste la gloria porque, los cruceños llevamos tatuadas en el corazón los símbolos de el día 19 de diciembre; cuándo aún sin poder estar físicamente en el festejo, espiritualmente participan todos  los nacidos en Cruz Grande, Guerrero. 

martes, 19 de noviembre de 2019











Sociales del blog... Boda de Damaris y Óscar. Sábado 16 de noviembre de 2019

Justo unos minutos antes de las 7.00 p.m. hace su arribo al templo de la Santa Cruz el novio Óscar De la Rosa, acompañado de sus padres. Lo recibe el párroco Daniel en la entrada del santuario.

Tomada de la mano de su señor Padre el Sr. Luviano y de su tío Daniel Bonilla, aparece radiante y bella Damaris. Atrás de ellos su tía María Rodríguez.

Rumbo al altar. Del brazo siempre amoroso de papá Luviano. Damaris luce feliz.


Entrega. Ante la presencia de dios y de los asistentes a la ceremonia religiosa, el señor Luviano acompañado por Daniel hacen entrega a Óscar de su ahora esposa.


Antes de hacer entregar a la novia, el papá dijo algunas breves palabras a Óscar. Atrás todos atentos a la escena.


Llegó el momento...

Sólo falta decir que sí...

Listos para el ritual.
Feliz pareja. 


¿Aceptas por esposa...?


El "sí acepto".



Desposados. Ya son marido y mujer.

Promesas de amor. Que así sea.

¡Que vivan los novios!

lunes, 11 de noviembre de 2019

AQUEL CRUZ GRANDE...DE LA PARTIDA MILITAR EN "LA LOMA" AL 48 BATALLÓN DE INFANTERÍA.

Soldados destacamentados en Cruz Grande en 1966. Al fondo se aprecia "el cuartel" que muchos años después sirvió como aula de "la preparatoria". Ahí se encontraba "la partida militar" y atrás de ella vivían las familias de los soldados. Eran los años 60.


"LA PARTIDA MILITAR"

Sin duda la historia de nuestro querido Cruz Grande tiene un cambio muy importante y significativo al llegar en 1970 el 48 batallón de infantería. No se puede hablar del desarrollo de Cruz Grande sin aceptar un antes y un después de la llegada de los militares. Al llegar los años 60 se construye lo que conocíamos como "el cuartel", que se ubicaba en los terrenos que actualmente ocupa la preparatoria número 40.  El número de efectivos castrenses era no mayor a los 20 elementos. Se les veía realizar actividades de capacitación de conscriptos y "rondines" discretos. Al caer la tarde, bajaban algunos soldados a jugar basquetbol a la cancha deportiva donde ahora se localiza el jardín central. Aquellos soldados solteros también tomaban sus alimentos en el "Restaurante Katy" (hoy "Elenita"). 

ASÍ LLEGÓ EL 48 BATALLÓN.
Antes de terminar el año de 1969, se conoce la noticia: Don Felipe Gatica logra convencer al gobierno federal para que Cruz Grande, fuera sede definitiva del 48 batallón de infantería, honor que se disputó con "El Bello Nido" (Ometepec) y San Marcos, este último tuvo en sus propios ciudadanos una férrea oposición a albergar al brazo castrense argumentando que si llegaban los militares a ocupar sus terrenos también se quedarían con las muchachas más hermosas del pueblo. Sea cual fuere la verdad del motivo para elegir la sede del 48 batallón, a nuestro entender Cruz Grande fue seleccionado por su ubicación táctica ya que es crucero y paso obligado hacia el estado de Oaxaca y viceversa. 

"LA CIUDAD MILITAR".
Al empezar la construcción de lo que sería lo que hoy conocemos como "colonia militar" y las mismas instalaciones del batallón; llegan a Aquel Cruz Grande, ingenieros militares y un contingente de constructores denominados "los zapadores". Con la llegada de estos últimos se hizo necesario buscar un lugar que albergara a la avanzada del referido batallón, esta nueva sede fue una casona ubicada atrás de la cárcel municipal propiedad de doña Juana Méndez madre de nuestra conocida "Chana Méndez". Esta propiedad pasó después a manos del profesor Herminio Basave, actualmente es un estacionamiento propiedad del extinto Margarito Genchi. Pero volviendo a la historia de la llegada del 48 batallón;  después de que se construyen las instalaciones y la colonia militar, llega a Cruz Grande el primer banco. La nómina de más de 800 militares necesitaban el respaldo de una institución crediticia, este primer banco se denominó "Banco Mexicano del Sur" y su edificio se construyó casi al mismo tiempo que se edificaban las instalaciones militares. Recordamos a la primera "plantilla" laboral de ese banco, era: Don Salomón Gutiérrez, (Gerente) Mariano Campos Quiterio (Cajero) Humberta Gatica, María Esther de la Rosa (Secretarias) Bertha Manzanarez (Auxiliar ejecutiva) y Pablo Vázquez (intendencia).

"LOS PIONEROS".
Con el 48 batallón llegaron a nuestro pueblo soldados que con el tiempo se quedarían para siempre en nuestra tierra. A una gran parte de ellos se les asignó terrenos aledaños al mismo batallón. A esos terrenos tal vez "ociosos", la gente los denominaba "Los Pocitos". Es de resaltar que muchas familias que llegaron en ese entonces, se arraigaron tanto en nuestro terruño que nos sorprende que manifiesten más apego y cariño a Cruz Grande, que muchos de los que nacimos aquí.
No terminaríamos de mencionar a tantos militares retirados que llegaron del estado de Oaxaca y otros lugares de la república, pero si podemos nombrar a "Clemente", (peluquero) Marroquín (panadero) "Canchola" y muchos ex-soldados que la gente de Cruz Grande les brindó cariño de hermanos. (Continuará)

lunes, 28 de octubre de 2019

"Las increíbles aventuras de Cheócrates".


"Yo he rodado de allá para acá,
fui de todo y sin medida"

Mi Vida.
Manuel Alejandro.

En 1978, viviendo en primavera 56, cerquita de la preciosa avenida Azcapotzalco, acompañaba a mi hermana Elizabeth a probar fortuna con sus canciones, de hecho ella ganó el segundo lugar en un programa de concurso que conducía Sergio Corona, denominado "Buscando al interprete de Armando Manzanero". Un día de estos le solicito me preste las fotos de aquella final, televisada por canal dos hoy "las estrellas". Muchos años después mi hermana grabó con Friends Show una balada de Nazario Damián que fue un éxito en "Aquel Cruz Grande". Esa balada la volvió a grabar Copallysm, se llama "Ilusiones".
Es realmente triste que en aquellos años no existieran los dispositivos móviles con cámara, seguro hubiera registrado cada momento inolvidable de mi vida.
Cada vez que asistíamos a televisa en busca de una oportunidad para que fuera escuchada con su guitarra, yo aprovechaba para ir a recorrer los pasillos.
No era muy difícil entrar a los estudios de esa empresa pues nuestro paisano y amigo Marco Antonio Villamar trabajaba en televisa de hecho en aquella final, en pleno programa tuvo la gentileza de ir por unos cruceños que vivían con él, ahí cerquita en la -hoy célebre-, colonia Roma para que le echaran porras a Ely.
Como decía, mientras buscábamos quién escuchara sus canciones, yo andaba de curioso por los estudios y una tarde de repente me encontré haciendo un "casting" para acompañar a Flavio (el popular comediante que utilizaba una libreta para decir chistes). Ahí conocí a quién hoy hace el papel de Huarachín que junto conmigo hizo pruebas para trabajar como patiño de Flavio.
Finalmente el y yo pasamos la prueba. Si, trabaje dos programas de Radio con él y después dejé de ir. No me gustaba el carácter del cómico que era prepotente y hosco. Sólo se le veía sonreír al entrar al aire.
En una visita de esas a la XEW, donde se hacía el programa de Flavio, me llamó la atención un programa de concursos llamado "Me hubiera gustado ser" que conducía Lupita Oláiz. Este divertido programa se llevaba a cabo en el estudio "Azul y Oro" de la legendaria radiodifusora.
La mecánica del concurso se basaba en preguntas y respuestas al estilo de "el gran premio de los 64 mil pesos" de Pedro Ferriz que pasaba en televisión. Al salir del estudio, emocionado por ver que el premio era una buena lana, vi que en un mostrador una señorita invitaba al publico a participar e inscribirse.
Sin pensarlo, de pronto, me encontré frente a ella que me preguntaba mis datos generales. Al terminar de decírselos dudé para indicar el tema de mi participación pero en el instante reaccioné. Sabía que tenía posibilidades reales de ganar en un tema que se que domino y le dije con seguridad. "Historia de los mundiales de fútbol".
Pasaron unas semanas y hasta se me había olvidado que estaba inscrito en lista de espera para participar en el programa.
Una mañana me habló el conserje Don Mario para pasarme la llamada de la producción del programa. Quedé frío de la emoción pero la adrenalina me empujó a buscar prepararme desde ese momento. Las dos semanas que me dieron para prepararme las pasé en los archivos de "esto" en la colonia San Rafael y en las oficinas de una revista llamada "Balón" en la colonia Anzures.
Llegó el día, más bien la tarde del concurso, me acompañaron mis hermanos Óscar y Ely que se sentaron en primera fila del estudio que estaba repleto. En el departamento se quedó mi mamá con Tere y los niños, para escucharlo por radio.
Como suele suceder los conductores de los programas de concurso suelen sobrepasarse con los ingenuos participantes para hacer "más divertido" el programa. Lupita Oláiz hacía algo de eso con los dos participantes que me precedieron que no lograron ganar en sus participaciones. Eso me había dejado el monto del premio bastante atractivo: Eran tres mil pesotes de aquellos que a cualquiera le iban a caer de perlas.
Llegó el momento de mi participación y después de presentarme y medio cotorrearme la guapa Lupita me soltó la primera pregunta que me inquiría sobre la actuación de la selección mexicana en el mundial de Chile 62. Contesté correctamente y el publico expectante intuyó que sí sabía y aplaudió emocionado.
Las siguientes preguntas eran "pan comido" para mi. Iba respondiendo con seguridad y hasta aportaba datos extras que la conductora resaltó.
Desde la primera fila escuché a mi hermano gritar que me preguntaran más, presumiendo que lo sabía todo acerca del futbol.
Esa tarde fue inolvidable para mi, me llevé todo el dinero que se había acumulado durante semanas.
Regresé con mis hermanos emocionado con tres mil pesos en mi bolsa.
Gratos recuerdos de mis 22 años. Hoy a mis 62,los comparto con ustedes amigos del facebook.

viernes, 16 de agosto de 2019

Historias del fútbol cruceño...”BENITO PARDO”.

Después de Rodolfo Gallegos "Músico", ningún portero fue tan querido y admirado por Aquel Cruz Grande. "Benito Pardo", cuyo verdadero nombre es Benito Casiano Lorenzo fue un adelantado a su época. Tocaba el balón y salía jugando con los piés. Un estilo de juego que ni en el futbol profesional se veía todavía.  Fue nuestro gran amigo Chuy Rafaela, quien lo bautizó como "Benito Pardo" en honor al hispano de ese nombre, que jugaba en el Atlético Español.

A principios de los años 80, se destacaba en el arco del campeón "Benfica". Era un niño de 14 años que mostraba cosas fuera de lo común bajo la portería; (los que lo vieron no me dejarán mentir).

Benito Casiano Lorenzo era un adelantado a su época. Aún sin tener siquiera quién le dijera cómo debía trabajar bajo el arco, Benito jugaba su área como un líbero y tenía buen juego con los pies.
No era como todos los porteros de ese tiempo; el chamaco poseía una idea diferente y un estilo de juego que en esos años todavía no se conocía. Sin saberlo se estaba adelantando a muchos que después brillaron en el futbol profesional.

Todos lo admirábamos por su valentía y arrojo, por su serenidad bajo la portería. En Aquel Cruz Grande, Benito "Pardo" ya tenía un reconocimiento de parte de la afición cruceña.

Fue el más grande de todos los futbolistas cruceños el que lo animó a ir a pumas a probar suerte en el futbol profesional.
Javier Rafaela Delgado "Colo" le prometió una prueba en el conjunto del pedregal, su amistad con Mario Velarde podía ayudar a Benito a conseguir llegar a jugar profesionalmente.

Una tarde tomé una maleta pequeña y me fui con Everth Villalobos a la capital de la república a perseguir mi sueño. "Colo" me alcanzaría allá, dos días después.
Llegamos a C.U. y al entrar encontramos a Hugo Sánchez, (quien aún no era titular con los pumas). "Colo" le preguntó por Mario Velarde, el futuro pentapichichi nos dijo que estaba en las regaderas.

Fuimos hasta donde se duchaban todos los jugadores en un baño general, el mismo Mario Velarde "en pelotas" (como todos los que estaban bañándose) nos recibió y después de saludarnos a Javier y mi, sin más me mandó con Genaro Bermúdez. Al día siguiente ya estaba entrenando con las fuerzas básicas.

Una promesa del futbol que no pudo ser. "Para mi el mejor jugador que vieron mis ojos fue , Urbano Salado Alcindo, después de él, quiénes brillaban eran Pedro De La Rosa y Orlando Carmona".
Todo se dio rápidamente y en dos meses me encontraba a "tiro de piedra" de la portería del primer equipo, sólo detrás del portero Espinoza (titular) y Olaf Heredia. 
Los ejercicios y el trabajo duro de los entrenamientos eran extenuantes. Aunque me faltaba el apoyo económico para alimentarme mejor, no dejaba caer el ánimo, sabía que sí iba a triunfar; así me lo decían mis entrenadores. "Aunque eres muy joven y tienes que trabajar más, si sigues así vas a llegar", (me animaban).

Llegó la semana santa y me dieron tres días de vacaciones, debía reportarme rápidamente. El destino me tenía otro camino. Mis padres que no sabían nada del futbol, temieron que sólo me fueran a fracturar un pie o una mano y me exigieron que ya no saliera de la casa. "Toma el machete y vamos a trabajar, eso es lo que debemos hacer" -me dijo seriamente mi padre-.

Así, de tajo, se derrumbaron los sueños de quien pudo llegar a ser una figura de la portería de pumas. Estaba escrito que si no llegaba "Benito Pardo", iba a ser otro guerrerense el dueño de esa portería y fue -como todos saben-, Jorge Campos.

Benito sabe que pudo llegar y que si no lo hizo fue por obedecer el mandato de sus padres. Disciplinado, serio, trabajador callado como siempre fue, se le ve muy temprano montado en su caballo a seguir la orden de su finado papá, que es cultivar el campo; aunque ese no era su sueño.
Benito trabaja con mucho cariño y todas las tardes cayendo el sol se le ve llegar a su casa, contento porque al final es un hombre de bien, querido y respetado por sus amigos. Los que sabemos su historia lo seguiremos admirando por aquellas actuaciones bajo la portería y por su ejemplar vida ciudadana.

(Chéocrates)