"Aquel Cruz Grande" (D.R.) 2015.

IDEA,DISEÑO,IMÁGENES, TEXTOS Y REALIZACIÓN:
ELISEO JUÁREZ RODRÍGUEZ.
*Queda prohibida cualquier reproducción total o parcial, del material escrito o gráfico, sin el consentimiento de su editor.
*Derechos Registrados (2015). protegidos a favor del autor.

sábado, 28 de octubre de 2017

¿CÓMO CELEBRAMOS A LOS MUERTOS EN CRUZ GRANDE?

"VELAS Y CORONAS"

Los árboles de  Bocote. En noviembre sus copas se visten de  blanco. Inexorable imagen que nos recuerda "Todos Santos".
















Allá por los años de los 60, al llegar el mes de noviembre, los árboles de bocote se pintaban (como ahora) en sus copas con el blanco de sus graciosas florecillas. Esa era la señal inequívoca que el año comenzaba a agonizar. En casa de mi abuela Florentina Mejía Rodríguez como en tantas otras, las familias aprovechaban la temporada para la fabricación casera de velas. Unas semanas atrás viajaban a la ciudad de México; compraban la parafina y el hilo especial para la fabricación. Los grandes casos con agua caliente servían para depositar la parafina y ponerla a baño maría. De una fajilla de madera pendían los hilos que después ser bañados de cera sostenían las brillantes velas de diferentes tamaños.

Una vez que ya estaban listas se envolvían por docenas en papel de estraza, ya estaban disponibles para la venta. Mi nostalgia me hace recordar aquellas vendimias y las estampas de mi abuela y mis tíos ahora muertos, vienen a mi memoria. El puesto de venta de las ceras, se ubicaba en la calle principal, lejos de lo que ahora es la zona del bullicioso mercado; era completado por las coronas de flores para los difuntos. Ahí, bajo el corredor de los hermanos Manzo, los comerciantes o mejor dicho, las familias que aprovechaban la temporada para obtener alguna ganancia se instalaban en paz y en armonía, ofreciendo sus productos.

NOS VISITAN LOS NIÑOS.

Llegaba el primero de noviembre "día de los angelitos". Nuestro pequeño pueblo se tornaba nostálgico y no hacía falta hacer tanto alarde acerca del dolor callado de recordar a los difuntos.
Las casas presentaban sus altares con flores y "caminos" de cempaxúchitl; el cenit de estos, se adornaba foto de los finados y al pié de los retratos se colocaban sendos platones con los moles, el arroz blanco, los frijoles, los tamales, la "carne cuche" y todo lo que les gustaba comer a los difuntos. En mi casa, mi madre ponía las paletas de limón y la Coca-Cola que mucho disfrutaba mi hermanito. Algunos altares llamaban más la atención por el gran número de velas con que esperaban la visita de sus seres queridos.

¡Hermosos y bellos recuerdos de Aquel Cruz Grande!; dolorosos también. A mediados de los sesenta mi madre había perdido a la edad de seis años a Pépe su hijo más pequeño que simbolizaba la niña de sus ojos. Antes de las ocho de la noche Don Eduardo Gallardo Tornés ya caminaba por las calles, visitando de casa en casa a las familias que le solicitaban "los minuetes" para con ellos honrar a los pequeños ángeles que esa noche visitaban a sus familiares.

La imaginación casi me hacía "ver" al recién fallecido hermanito entre las velas y las flores de cenpazúchitl. El sonido del arpa desgarraba el alma al saber que nuestro hermano estaba ahí con nosotros pero no podíamos verlo. Despúes de cantar los minuetes don Lalo, se despedía ya que a lo largo de la noche seguiría cantando por todo el pueblo su música cruceña para los angelitos cruceños.

Pasaron los años y mi madre como todos, aprendió a vivir con el dolor de su hijo muerto. La celebración se convirtió en una noche de convivencia familiar en que ella invitaba a mis tíos Apolonia, María+, Isaura+ y Bardo+, todos con sus hijos, a venir a mi casa "a ver" a Pépe y a tomar atole blanco con panocha y calabaza.
La noche de los angelitos siempre contó contó con la presencia de don Eduardo Gallardo Tornés, al morir él, fue su hijo Eulalio quién lo representó y ahora contínúa la tradicion con sus nietos.
En mi casa, "la noche de los angelitos", siempre es amenizada por "Los Gallardo".


"El adiós a los angelitos"

"Adiós, adiós,
adiós mi morena, adiós,
si te preguntan ¿qué vendes?
morena diles que arroz..."

Minuete.
Autor: Eduardo Gallardo Tornés.
Interpretan los Gallardo.


(Cheo Juárez).


jueves, 26 de octubre de 2017

LA MUERTE DE EMILIO VÁZQUEZ JIMENEZ Y SU ROMANCE CON LA SAN MARQUEÑA...

Última tarde.
Emilio Vázquez Jiménez.


Aquellas tardes eran placenteras. El agonizante crepúsculo de la tarde cruceña invitaba a la meditación y al romance. La siluetas de Emilio y Eluteria se recortaban en el umbral de las sombras vespertinas. Caminaban de la mano; su amena e íntima conversación versaba sobre tantas cosas, sobre tantos recuerdos. Era aquella una relación de tantos años que el amor que se profesaban no podía ocultarse. Recordaban por momentos, como fueron expulsados de Cuautepec -la parroquia que había sido asignada a Emilio Vázquez Jiménez-. Ya no ocultaban su amor, no había motivo; en Aquel Cruz Grande, encontraron la comprensión de una grey católica que jamás se escandalizó por nada. Los habitantes del antiguo "Paraje de la Cruz Alta" (donde "el siervo de la nación" pernoctó accidentalmente en su cumpleaños), estaban contentos con "el padre Emilio"; para ellos era prioritario contar con sus servicios religiosos y si el cura compositor manifestaba querer a Eleuteria, los cruceños sabían que tenía derecho pues bajo la sotana y la casulla, había un ser de carne y hueso como cualquier hombre.

Aquella tarde Emilio extrañamente comenzó a hablar de su final. Dio instrucciones a "la comanchi"- así le llamaba a Eleuteria- de cómo se debían repartir sus bienes a sus deudos. Fue especialmente cuidadoso en pedirle que sus restos fueran sepultados ahí mismo, en la parte trasera de lo que era una capilla y ahora es un templo. Hasta entonces  Eleuteria prestó más atención al semblante de Emilio y al ver detenidamente el color amarillento de su faz, antes rojiza, supo que algo andaba mal, que la salud de Emilio, no estaba bien.

1 de Octubre de 1950.
96 Años. Esta puerta principal del templo nos revela la fecha en que fue terminada la primera parte de lo que sería el templo tal cual lo conocemos hoy. Antes de la muerte de Emilio Vázquez Jiménez sólo estaba construída la mitad del mismo. Al ampliar el templo y construir la segunda parte la tumba del cura compositor quedó exactamente bajo el altar mayor.
Como todas las mañanas, Emilio oficiaba la misa de seis; cantaba y repentinamente, no pudo continuar con el santo oficio. Un frío terrible lo estremecía de pies a cabeza. Interrumpió el "yo creo en ti señor" y trémulo dijo que no podía continuar, que se retiraba a su aposento. La gente respetuosa lo entendió. Emilio auxiliado por María de Jesús Armenta y su sobrino Pablo lo condujeron hasta su habitación en el curato. Tal vez cualquier antibiótico le hubiera salvado la vida, pero el único médico del pueblo, no se encontraba en estado conveniente.
En Aquel Cruz Grande, situaciones aparentemente tan simples, eran la diferencia entre la vida y la muerte. Vinieron en auxilio del padre Emilio curanderas que con plasmas de ceniza caliente en la planta de los pies y en las manos intentaron dar calor al cura, que presa de aquel terrible frío tiritaba frenético.
La tumba de "La San Marqueña" la musa inspiradora de Emilio Vázquez Jiménez.



Finalmente a las once de la mañana de aquel día, dejó de existir Emilio Vázquez Jimenez el cura compositor de la célebre chilena "la san marqueña". La noticia corrió de boca en boca en Aquel Cruz Grande,  los escolapios interrumpieron clases pues doña Marciana Ramírez les pidió retirarse, finalmente todos fueron al curato a ver por última vez al querido padre Emilio. Esa noche el pueblo lo veló y al día siguiente por la tarde lo llevó por las dos calles principales a despedirse de la gente que lo respetó y le dio cariño. Sonaban las cinco de la tarde del dos de octubre de 1950 y Emilio Vázquez bajó a rendir tributo a la tierra que cobijó sus trabajos y pasiones, en Aquel Cruz Grande que fue testigo del amor que brindó a Eleuteria. Hoy los restos de don Emilio Vázquez siguen ahí, pero tal vez el jamás imaginó que quedarían exactamente bajo el altar de lo que algunos años después de su muerte sería el templo de la Santa Cruz.

jueves, 7 de septiembre de 2017

ANÉCDOTAS DEL 15 DE SEPTIEMBRE CRUCEÑO...

¡Que viva la de la peineta!

En los primeros años de la década sesentera, los festejos del 15 de septiembre eran austeros y sólo se cumplía con la ceremonia del grito como un acto que no podía pasar desapercibido. Se colocaba a un lado del despacho de la presidencia municipal una especie de altar con los cuadros o retratos de los héroes que nos dieron patria y libertad. Después de un programa de bailables y poesía alusiva al aniversario por parte de los escolapios, el presidente municipal pronunciaba el tradicional grito y en pocos momentos la plaza se quedaba vacía. A las diez u once de la noche todo mundo estaba en su casa.
Aquella noche de septiembre de 1965, el alcalde gritó con fuerzas las primeras arengas.

-¡Mexicanos! ¡Viva México!
-¡Viva! -contestó el pueblo cruceño-.
-¡Vivan los héroes que nos dieron patria y libertad!
-¡Vivan!
-¡Viva Hidalgo!
-¡Viva!
-¡Viva Morelos!
-¡Viva!
-¡Viva Guerrero!
-¡Viva...Viva..!-

De pronto al querer seguir nombrando héroes, el presidente había olvidado el nombre de Josefa O. de Domínguez- Después de una pausa atinó a decir-.
¡Que viva aquella de la peineta...esa, que está ahí!
Todos los cruceños dirigieron la mirada hasta el cuadro de la corregidora de Querétaro, que con el dedo índice era señalado por el presidente. Desconcertados por el lapsus, contestaron después de un gran silencio.
-¡Viva!
Ya encarrerado el primer edil se siguió de frente y señalando más retratos gritó:
-¡Y que viva ese otro, de la cabeza amarrada, que está en ese cuadro!
-¡Viva!
-¡Qué viva también ese pelón!
-¡Viva! Contestó la gente divertida y entusiasta.







Vismar no dio el grito.

En su primer año de mandato Vismar Molina pasó un momento curioso "le ganaron", involuntariamente "el grito".
Mi compañero de trabajo en el CBTA el profesor Pedro Gatica comisionado como maestro de ceremonias, quien bajo un estado etílico -característico en él-, fue quien dio el grito.

Todo transcurría normalmente y la gente se estaba divirtiendo con el programa de bailables y música, cuando Pedro Gatica, queriendo calentar el ambiente ya casi para llegar las once de la noche, dijo a la gente.
-A ver, quiero ver, (hip), cómo vamos a gritar, cómo vamos a contestar (hip), al presidente municipal, cuando suba allá al balcón y diga:

-¡Mexicanos! -hip-, ¡Viva México!
-La gente contestó con entusiasmo un estentóreo grito.
-¡Viva!
-Cuando el presidente les diga:
¡Viva Hidalgo...!
-¡Viva!-contestó la gente.

Ya encarrerado Pedro se siguió con las vivas a los otros héroes y el presidente Vismar que en ese rato estaba en animada conversación con los personajes del presidium; se levantó rápidamente de su asiento para dirigirse rápidamente al balcón. Era tarde ya y el alcalde, sólo alcanzó sólo a tocar la campana y a ondear el lábaro patrio. El grito de independencia lo había dado un profesor del CBTa,  de nombre Pedro Gatica,


Un vecino del centro dio el "grito de independencia".

Ese Austroberto Gallardo (hombre que no debía nada);
en el punto e´ Las Orquetas, le  dieron su balaceada.
Que recuerden los Valencia; lo que se debe se paga.

Corrido de Chayo Valencia.

(Popular cruceña)

En tiempos de Austroberto Gallardo Mejía, El Lobo, por única vez en la historia de Cruz Grande, la presidencia municipal ocupó temporalmente como sede, la casa del presidente municipal.
El primer edil, había sufrido un atentado unos días antes en Las Orquetas municipio de Acapulco y sin pedir opinión a a nadie, bajo pretextos de cuidar su integridad física; el alcalde cuatrobanqueño, se llevó los poderes a su domicilio particular ubicado a un lado de la casa de la familia Morales; muy cerca de la casa de Don Deódro Acevedo Moreno. Fue uno de los periodos más tristes que recuerde el pueblo de Aquel Cruz Grande.

Ese 15 de septiembre la plaza estaba (además de encontrarse en ruinas, ya que había sido demolida en su totalidad inexplicablemente por El Lobo); sola y oscura. La ceremonia "del grito", sería en la casa del presidente. A nadie o a muy pocos les atrajo la idea de ir a festejar allá.

Un comerciante que era de los personajes principales de Aquel Cruz Grande, se encontraba desde muy temprano tomando y departiendo con familiares y amigos. Ya eran casi las 9 de la noche del 15 de septiembre de 1973, cuando alguien de sus contertulios le "recordó" a Don Samuel, que debía de dar el grito de independencia.
Ante el regocijo de vecinos, amigos y paisanos que pasaban por la calle a esa hora, el conocido comerciante subió a una pipa de agua que estaba estacionada frente a su casa y empezó a decir.

-Como en esta ocasión el presidente no va a dar el grito de independencia, (hip), lo voy a hacer yo. (y en seguida comenzó las arengas).
-¡Viva México!
-¡Viva! (contestaron los amigos, atoleras, taqueras y panaderas con entusiasmo a todos los gritos del vecino que cumplió con el tradicional acto del grito de independencia)




martes, 5 de septiembre de 2017

HISTORIAS DE MI COSTA CHICA....

LOS GÜEROS.

Eran ellos los más acaudalados y prósperos comerciantes, sus negocios estaban en todas las calles del pueblo. Acaparaban además todos los productos del campo. Nadie rivalizaba con ellos, sus bodegas repletas de insumos e implementos agrícolas estaban a reventar . En ellas se podía encontrar en cantidades sorprendentes palas, carretillas, zapapicos, lámina de cartón, rollos de alambre de púas y hasta tractores nuevos. Eran cuatro hermanos, tres de los cuáles trabajaban incansablemente. De piel blanca, casi amarillenta; de ojos hinchados e irritados que denotaban alguna enfermedad congénita.

La gente los respetó siempre porque a pesar de lo que fuera, sabían que los güeros se mataban trabajando y eran incansables. Yo los conocía bien por los tratos comerciales que tenían con mi mamá. Me divertía verlos llegar a los convivios del 48 batallón el 13 de septiembre acompañados de sus sirvientas para no ir solos, pues eran unos solteros empedernidos. Solo el mayor era casado y acudía a esas memorables cenas con su esposa.

PAPÁ CHONCHO.

En aquellas elegantes reuniones, el coronel en turno del batallón, invitaba a lo más granado de la sociedad de la costa chica. La cena-baile conmemorativa al pasaje histórico de "Los niños héroes de Chapultec" se desarrollaba en el casino de las instalaciones militares. 

Todos los invitados debían acudir de riguroso traje y corbata. En esas cenas era común la actuación especial de algún artistas de moda de la televisión, ya fuera vedette o cantante. De Cruz Grande los invitados generalmente eran los presidentes municipales, aunque curiosamente sólo iban el primer año; al siguiente ya no figuraban en la lista de asistentes. Recuerdo especialmente la primera (y única vez) que al coronel se le ocurrió invitar a uno de los viejos caciques de Aquel Cruz Grande avecindado en la Zona Delta. 

Esa noche el viejo terrateniente acudió con su vestimenta de siempre, o sea sin llevar el riguroso traje de etiqueta. Llegó acompañado de un escolta militar a ocupar su mesa. La cena transcurría entre discretos murmullos y música de fondo de Ray Connyf. El chocar de cucharas y cubiertos tintineaban en el ambiente. De pronto un feo carraspeo de garganta seguido de un escupitajo al centro del encerado y brillante piso del casino militar, dejó a los presentes sin ganas de seguir disfrutando la cena. Don Choncho gruñó algo y pesadamente se levantó de su mesa. Al siguiente año ya no fue de los invitados.


LA BODA FRUSTRADA.
Era uno de los güeros, (el más joven). Se comprometió en matrimonio con una linda mujer de "Tres Palos". Giró las invitaciones a su boda a todos sus amigos de la sociedad de Costa Chica. Acompañé a mi madre a lo que era el acontecimiento del año: se casaba uno de los millonarios que no querían dar su brazo a torcer. Se sabía que la novia no iba al altar por la belleza física del novio. Ni siquiera se trataba ya de un hombre joven, estaba cerca de los 40. Su atractivo eran los millones que se sabía tenía en el banco.

Ya no pudimos llegar a la misa, fuimos directamente al salón donde se iba a realizar la fiesta. La sorpresa fue encontrarnos al novio en la puerta, recibiendo y despidiendo al mismo tiempo a los invitados con todo y regalo. Sorprendentemente la boda se había suspendido ya que al momento de firmar el acta de matrimonio; la novia se dio cuenta que el contrato matrimonial era por bienes separados y dijo su contrayente que bajo ese régimen la boda quedaba sin efecto.

Al vernos el novio nos dijo.
-¡Pero pásenle doña Rufi, de todas maneras vamos a estar contentos, hay comida y música. Estas cosas así son..qué le vamos a hacer!-nos dijo el Güero.


DE TELENOVELA.

De no haberlo visto no lo hubiéramos creído. Sólo en las telenovelas las sirvientas se casan con los patrones. En esta historia de mi Costa Chica, sí fue real, bueno, casi real.
Las trabajadoras domésticas no se casaron, pero si terminaron heredando la fortuna de sus patrones. Los güeros nunca quisieron perder el tiempo en romances. Como todo ser humano tenían sus necesidades fisiológicas y al llegar a casa a descansar encontraban en sus famullas quiénes les brindaran algo más que desayuno, comida y cena. 
El inexorable paso de los años les cobró la factura cuando enfermos en lecho de muerte, firmaron testamentos millonarios a nombre de quiénes finalmente habían sido sus mujeres en la vida real.


lunes, 4 de septiembre de 2017

ÍDOLOS DEL PUEBLO. "LA MOMIA", BALTAZAR GUATEMALA. DE LUCHADOR A CANTANTE.

¡Este es el sabor deeee Fiesta 85!
Sigue el éxito de "La Momia". Ahora se acompaña de sus hijos. Es uno de los consentidos del público sin duda.

VOCES QUE IDENTIFICAN A LOS GRUPOS MUSICALES.

Las voces de los cantantes de los grupos exitosos se quedan para siempre. En el plano internacional de la balada romántica Germaín de la Fuente, el extraodinario vocalista de los chilenos Ángeles Negros decidió un mal día -según sus propias palabras-, separase de la agrupación que lo había catapultado a la cima. El grupo chileno de tanto éxito y fama tuvo que buscar la "voz gemela" de Germaín y, la encontró rápidamente en el mexicano de Nayarit, Ismael Montes, (que imitaba casi a la perfección el color de voz y los altos registros del incomparable De la Fuente). Los éxitos para "Los Ángeles Negros" continuaron pero ya nada fue igual. 

En el entorno musical de Guerrero, se han dado casos parecidos. Organizaciones de mucho cartel como "La Tromba de los Arenales" -el entrañable Grupo Caribe-, en plena cúspide fue abandonada a su suerte por su vocalista estrella Gonzalo Ramírez justo en la noche del debut en el famosísimo Teatro Blanquita de la capital de la república mexicana. 

FIESTA 85.

Grupazo. Pocas organizaciones musicales guerrerenses han despertado tanta admiración de propios y extraños como Fiesta 85. La calidad de cada integrante orbitaba niveles de excelencia. Esta portada corresponde a uno de los mejores trabajos discográficos. Eran tiempos de éxito total, de armonía entre sus integrantes.
En los años 80 y parte de los 90, una organización musical de costa grande sonaba fuerte; sus discos se vendían como "pan caliente" y era garantía de éxito para los empresarios de bailes populares. Fiesta 85 no tenía rival. La cadencia de su ritmo, el sonido mágico de la guitarra de Beto, saxofones y clarinete tenían un algo que hacía bailar irremediablemente a quien los escuchaba. Los teclados sonaban novedosamente diferentes y aunque en ese momento Grupo Audaz y El Súper Show de los Vázquez dominaban el panorama tropical de la música en el plano nacional; en Guerrero la autoridad de la música guapachosa se llamaba Fiesta 85. El triunfo era una constante en la carrera de esta agrupación, pero los años pasaban y Fiesta 85 necesitaba consolidarse en el plano nacional: había que pasar al siguiente nivel. No pudo ser, la buena sociedad de sus elementos en los escenarios, se quedaba ahí. En lo administrativo esa sociedad no tenía el mismo éxito-. Los contratos llovían pero extrañamente el equipo de audio y luces se deterioraba y algo no funcionaba. Cinco socios o dueños del grupo eran muchos y finalmente Fiesta 85, el gigante tropical, el de los discos exitosos, cayó estrepitosamente desintegrándose. Baltazar Guatemala la voz tropical que se quedó para siempre, parecía morir artísticamente con el aparente fin del famoso grupo. Pero si bien es cierto que Fiesta 85 se ha bifurcado y sigue cosechando éxitos, nadie le puede negar a "La Momia" que la gente lo reconozca como un ícono de los hits más celebrados de esta orquesta. 

UNA VOZ TROPICAL DIFERENTE.
Nacido en  Jamatepec, (municipio de Acapulco). un 12  de Julio de 1957. Siendo sus padres Eduviges Guatemala Marqueño y Carmela Chávez García. Sufre a temprana edad (8 años) la pérdida de su padre.

Ante las circunstancias, la familia de Baltazar se muda complemente a Llano de la Puerta en la misma Costa Chica. Ahí Baltazar trabaja con entusiasmo la tierra; es un chico feliz y su gusto por cantar lo hace olvidar por momentos la tragedia de la ausencia paternal. Montado en su borrico entonaba nostálgico las canciones de Javier Solís y José Alfredo. Por momentos recordaba los comentarios de su papá al escucharlo cantar. "Este va a ser artista". Las palabras de su señor padre sonaban en su mente como ecos lejanos, pero al paso del tiempo resultaron proféticas. 

Mientras tanto el hermano mayor de los Guatemala ya se encontraba trabajando en el puerto y Baltazar un día tuvo que seguir sus pasos, nuevamente, una mudanza con toda la familia.
Esta vez a buscar trabajo "de lo que fuera" en la bulliciosa ciudad porteña. 

LOS INICIOS...
Tadeo Arredondo creador de "El mudo", "Cumbia del Torero", "Sombrita de Cocales" y otros éxitos de la internacional "Sonora Santanera", descubrió a Baltazar Guatemala como cantante.


















Al llegar al puerto el futuro interprete de cumbias, desempeña diferentes empleos; es lavacoches, trabaja en una fábrica procesadora de limón, etc. 
Aficionado al fútbol y a la lucha libre intentó sin éxito incursionar en esos deportes; su lentitud de movimientos le hicieron ganarse el apodo de La Momia.

Tadeo Arredondo el gran compositor de "el mudo", "Cumbia del Torero", "Atolito con el dedo", "Sombrita de cocales", (y otras melodías) que se encargó de hacer popular La Internacional Sonora Santanera"; era dueño de una gasolinera y le dio trabajo.

Un día, Tadeo en compañía de su hermano Darvelio, preguntaron a sus empleados si alguien estaba interesado en integrar un proyecto musical. Baltazar no lo dudo un segundo y alzó la mano.
Este grupo se llamaría "Soneros del Trópico". La Momia se inició como baterista en este conjunto. Ese fue su primer grupo musical.

Tiempo después Pépe Monroy director de "La clave de Acapulco" un grupo famoso de La Venta, Gro, le dio la oportunidad de hacer su primer disco al enfermarse el vocalista principal en plena sesión de estudio de grabación.

Con "La Clave de Acapulco" de Pépe Monroy. Sueños de triunfo que un día se vieron realizados.

Así fue como Baltazar se fue curtiendo de experiencia cantando después con otros conjuntos en hoteles del puerto. Un día se conoce con Pedro Ancona Martínez a quién le propone trabajo al saber que había quedado desligado de Koyuca 2000; el popular Pirula acepta, pero propone salir de los hoteles a conquistar los escenarios de bailes públicos, bodas y fiestas populares. Para conocerse bien y acoplarse acuerdan trabajar otro par de meses en el hotel Romano Palace antes de salir a la luz publica musical. 

La calidad musical de los integrantes de Fiesta 85, pronto se apoderó de la estafeta musical de la entidad guerrerense. Sonaban con tal fuerza sus primeras primeras grabaciones en todos lados, que los promotores de bailes populares les saturaban la agenda de trabajo al ya famoso grupo tropical.
Tocaron la gloria. Fiesta 85 pudo llegar mucho más alto. Lo tenían, era suyo el triunfo total, pero lo dejaron ir por los intereses personales. Aquí con el desaparecido Paco Stanley en las famosas ediciones del programa ECO. Esta fue sin duda la mejor alineación del grupo. Miguel Benítez y Johnny Montejo eran refuerzos de lujo en una agrupación consolidada.

Una voz tropical diferente. Era Baltazar Guatemala la voz de esa novedosa y fina agrupación. Actualmente Baltazar Guatemala sigue cosechando frutos del éxito obtenido con "la organización de las estrellas". 

Sigue en la palestra. "La Momia" sigue triunfando. El Blog...lo ha seguido en su carrera musical y somos testigos de como se le entrega el publico. Baltazar aún tiene voz y magia en su rítmo.
De manera simbólica podemos decir que tanto él, como las otras organizaciones que se ostentan como Fiesta 85, viven de las "rentas" de aquellos sensacionales discos. En su grupo "La Momia", ya se hace acompañar por su hija que también canta, por su hijo que lo acompaña en la batería. Los planes de Baltazar son seguir hasta que el publico le diga que ya no baila con sus singulares temas tropicales, pero a fé nuestra, vemos que falta mucho trecho para eso, es decir: "hay mucha momia para rato".

Nos despedimos de Baltazar Guatemala deseándole que sigan los éxitos y que donde actúe, la gente le siga pidiendo cancion tras canción y una foto de recuerdo con uno de nuestros queridos ídolos de la música tropical guerrerense. (Cheo Juárez)
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domingo, 3 de septiembre de 2017

APELLIDOS CRUCEÑOS...HOY QUEREMOS RECORDAR LOS PRIMEROS APELLIDOS DE AQUEL CRUZ GRANDE. SI SE NOS ESCAPA ALGUNO, AYÚDANOS POR FAVOR.


ACEVEDO.- El primer apellido que escuché. Sómos incontables y cruceños auténticos.

ANICASIO.- Un apellido que no se escucha fácilmente y que no hemos encontrado en nuestras investigaciones heráldicas. Los Anicasio son netamente cruceños.

AVILÉZ.- ¡Qué apellido más bonito! Amo ese apellido por cruceño y por bonito.

BELTRÁN.- Noble y leal familia cruceña. ¿Quién no los conoce? Son buenos amigos, son solidarios. Como dice la canción. "Se quitan la camisa por un buen amigo..." Ni a quién irle...Constancio, Martha y sus hermanos. Si que son cruceños y buenos hijos, hermanos y amigos. ¡Vivan los Beltrán!

BEDOLLA.- De esta familia cruceña escuchamos su apellido en los años sesenta. Su ícono Don Juan Bedolla.

BONILLA.- Gachupines cruceños. Aportaron al primer médico a Cruz Grande. Son una gran familia.

CARRANZA.- Cruceños de gran corazón y numerosos. Gran familia.

CALDERÓN.- Familia cruceña de noble estirpe. Mis recuerdos cariñoso para Don Enrique Calderón. Don Virgilio está en mi corazón.

CASIANO.- Quizá una de las más numerosas. Los Casiano son ubicados en la zona norte de nuestra población y son de los primeros cruceños. Se les encuentra fácilmente en los pasajes históricos de nuestro pueblo. En la lista nominal de registro ciudadano se llevan buen número de paginas.
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CASILDO.- Un apellido netamente cruceño. Lo escuchábamos mucho en nuestra infancia. Actualmente no los ubicamos pero son de la colonia centro.

CARMONA.- Un apellido inevitablemente entrañable. Mis recuerdos cariñosos para Rey Carmona "el muchacho alegre de la película sesentera". Un tipazo.

CORTÉS.- Familia cruceña de gran tradición en nuestro pueblo.

DÍAZ.- La primera casa al llegar a  Aquel Cruz Grande y la última al dejarlo hoy quedó en medio de la mancha urbana. Son una familia numerosa de hombres y mujeres de bien. Recuerdos a Don Vicente Díaz en paz descanse.

DIMAYUGA.- Cruceños de origen auténtico, tambien están en Copala pero aquí se les conoce como cruceños "criollos".

DELGADO.- Una familia cruceña que ha aportado personas de gran respeto. Han sido parte de la vida y tradición cruceña

FACTOR.- Estimados. Saludos Don Pablo, que es un factor importante en la conservación de nuestras tradiciones.

FELIPE.- Recordamos especialmente como su representante a la imponente y recia personalidad de don Ricardo Felipe agricultor y ganadero. De la colonia centro.

GATICA. Su ícono Don Felipe Gatica, visionario y líder diplomático. Supo moverse con inteligencia sorprendente en Aquel Cruz Grande bronco. Don Felícitos Gatica de recia personalidad le dio mucha fuerza al apellido Gatica. En su momento competían a gran escala ganadera. Seguimos esperando que de sus descendientes salga uno que herede las cualidades y capacidades de estos grandes cruceños. La historia de los Gatica está inexorablemente ligada a la historia de Cruz Grande.

GALLARDO.- De los más famosos apellidos cruceños. Su apellido ha sonado en toda la costa. Son numerosos y han participado y sido protagonistas de la vida social, una vertiente es más artística y otra más sociable y política . Sin duda son cruceños de abolengo.

GALLEGOS.- Un querido y respetado clan familiar cruceño como pocos. Del mero barrio "arribeño".

GALLO.- Recuerdo especialmente a Don Blas Gallo. Cruceños auténticos.

GONZÁLEZ.- Del mero centro de Cruz Grande. Han sido de las familias más queridas por todos. Tienen fama de buenas personas.

IGNACIO.- Una familia del primer cuadro urbano. Apellido cruceño de gran tradición. Recordamos con cariño a la querida figura de Ma´Gonche que en paz descanse.

ISIDOR.-Conocidos por todos, son auténticamente cruceños del barrio "arribeño".

JACINTO.- Cruceños y populares. De las familias más nombradas en los años 60. Nuestro radar los ubica en el barrio de "El Toril". Se recuerda con cariño a los Jacinto que ya no están con nosotros. Manchito es una celebridad que no morirá.

LORENZO.- De gran tradición cruceña. Nombrados con frecuencia en los años 60 y 70.

LUVIO. Familia cruceña respetada y querida por el pueblo.

MANZANAREZ. Se les considera cruceños por su aporte en la historia e influencia política, social y ganadera de nuestro pueblo.

MARTÍNEZ.- Clan familiar de arraigado sabor cruceño. Los encontramos en casi todos los pasajes de la vida de nuestro terruño. Artistas como Epigmenio Martínez. Maestros como Isaura, Líderes sociales de gran calibre como Bertoldo. Su patriarca don Paulo Martínez, recordado por todos los cruceños.

MOLINA.- De renombre y tradición. En los orígenes del pueblo el más famoso fue Don Eudoxio Molina quién amasó gran fortuna. Los Molina se encuentran por todos lados y en todos los tiempos de la vida política, social, musical, etc. Protagonistas siempre. Están en todos los barrios de Cruz Grande pero al parecer sus orígenes domiciliarios están ubicados en el mero centro del pueblo.

MEJÍA.- Cruceños de abolengo. Los Mejías son parte integral de la historia de nuestro pueblo. Su influencia política, social y ganadera es notable. Es incuestionable su participación en la vida de Cruz Grande.

OROZCO.- Ubicados en la popular calle Marciana Ramírez. Queridos por todos. Su ícono Doña Sadot ha deleitado con su pan a generaciones y generaciones de cruceños. Al tomar "café con pan" inevitablemente se le recuerda con afecto.

PAVÓN.- De los primeros apellidos que escuché. Músicos, comerciantes, trabajadores. Buenos cruceños.

PÉREZ.- Apellido muy popular. Son conocidos y reconocidos cruceños. La "base" de los Pérez está en la colonia centro pero están también están en la zona sur del pueblo. Gustavo el popular "Huevo" primero es Torres.

QUINAREZ.- De los más famosos de Aquel Cruz Grande. Han aportado profesionistas de prestigio. Que vivan los Quinarez.

RAMOS.- Cruceños de verdad.

RAMÍREZ.- Son famosos y queridos. Un saludo para su patriarca Don Pillo Ramírez. Hay otra familia  RAMÍREZ querida y respetada. Vienen de Ayutla, pero ya son tan cruceños como tu o como yo. Saludos a Víctor, Juan, Nuco, Nino Ramírez.

RAFAELA.- Cruceños del mero centro. Queridos y respetados. Trabajadores, deportistas...sinceros.

RODRÍGUEZ.- Cruceños auténticos. Su ícono Doña Florentina M. Rodríguez.

REACHI.- Los libaneses más cruceños. Inteligentes y trabajadores. Son los mejores y más leáles amigos.

SALADO.- Prototipo del cruceño-cruceño. Son queridos y simpáticos. Hombres y mujeres de bien.

VÁZQUEZ.- Son descendientes de don Emilio Vázquez el cura compositor. Se ubican en la calle Marciana  Ramírez.

Continuará...