"Aquel Cruz Grande" (D.R.) 2015.

IDEA,DISEÑO,IMÁGENES, TEXTOS Y REALIZACIÓN:
ELISEO JUÁREZ RODRÍGUEZ.
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*Derechos Registrados (2015). protegidos a favor del autor.

martes, 28 de agosto de 2018

VERDADEROS "SOCIOS DEL RITMO". ¿CÓMO SE ORGANIZABAN Y DONDE SE HACÍAN AQUELLOS BAILES POPULARES?


Aquellos bailes populares.

El popular "Gallo de oro", Vicho, hermano de Camarona + en uno de los últimos bailes de 1969.

Marcos Delgado Molina. Un tipazo. Querido por simpático, ocurrente y amigo de todos. Fue quien organizaba aquellos bailes con su carnal Chucho.
Pioneros.
Recordamos muy especialmente el último baile que se realizó en 1967, fue para recaudar fondos para construir el jardín de niños que estaba en la calle constitución y que posteriormente se constituyó como "Jovita Delgado de Abarca". Ahí actuaron la Orquesta "Dios Nunca Muere" y un grupo parecido a lo que sería "La Luz Roja de Acapulco", con Régulo Alcocer y Cacha +, entre otros, haciendo sus pininos musicales. 

Fue en 1973 en que aprovechando un día feriado como es el 2O de noviembre , (aniversario de la revolución mexicana), en que se organizó el primer baile popular realmente de importancia.


Chucho Carranza. Organizaba con "Camo", aquellos inovidables bailes. Aqui con "La Tromba de Los Arenales"...el sensacional Grupo Caribe.
Fueron el simpático (y muy popular entre la juventud y la sociedad), Marcos Delgado Molina, mejor conocido como "Camarona" y su entrañable e inseparable amigo Jesús Carranza Gatica quienes fueron los pioneros de estos bailes en Aquel Cruz Grande. Ellos, durante esa bonita época, se encargaron de programar las actuaciones de "Acapulco Tropical", "Grupo Caribe", "Sonidos Alegres", "La Rebelión", entre una constelación de estrellas gruperas.

Todos los bailes que trabajaron estos verdaderos "socios del ritmo", resultaron éxitos redondos. Sin duda, los carnets musicales que promovían se realizaban con tal organización que las reservaciones se agotaban a los pocos días de poner a la venta boletos y mesas. El último gran baile exitoso que organizaron Marcos Delgado y Jesús Carranza sin duda fue el primer concierto baile con los Fabulosos Yonic´s -así los promocionaba la RCN del puerto en aquellos años, cuando Ayvar y Zamacona empezaban su carrera. 

¡ESTA ES LA HISTORIA! NUESTRO JARDÍN, NUESTRO ZÓCALO.





1968. La plaza principal. Al fondo uno de los 8 grandes árboles de tamaríndo que no debieron morir. Se puede observar - a la izquierda de la comitiva nupcial-, la galera que albergaba al Ayuntamiento, la comandancia de policía, la escuela primaria y la cárcel municipal. Entre las personas que se ven acompañando a los novios destaca la figura del licenciado "Fanta" -apodo que le impuso a al agente del ministerio público, el pueblo de Aquel Cruz Grande, dada su elevada estatura-. El sobrenombre se inspiró el famoso refresco, que por su tamaño era la novedad entre el público consumidor.


"Los motivos del Lobo"
Autroberto Gallardo Mejía llegó a la presidencia municipal de Aquel Cruz Grande de la misma manera como se ha hecho en los últimos tiempos, sin embargo; él no batalló comprando votos u ofreciendo terrenos o cosas por el estilo; Gallardo Mejía, "negoció" directamente con el entonces gobernador Israel Nogueda Otero para adjudicarse el poder del municipio.
Corría el año de 1973, cuando decidió que el mercadito y la placita debían ser derrumbados pues no "eran dignos" del pueblo. Así, sin mucho pensarlo y sin consultarlo con la gente, derribó, -igual que lo hizo Ociel García Trujillo-, los viejos y frondosos tamaríndos que rodeaban aquella risueña placita cuya cancha de basquetbol era el centro del pueblo.
Recuerdo bien que una tarde al llegar de la secundaria, noté algo raro. El sol era mucho más inclemente, algo no me cuadraba en el paisaje. 
Austroberto Gallardo Mejía, "El Lobo", presidente municipal "constitucional" de Cruz Grande, 1971-74, entregando diplomas.
Luego de aquella destrucción de la placita y mercado municipal, algunos locatarios levantaron enramadas para vender sus modestas mercancías. Hasta el fondo se observa lo que todavía quedaba del antiguo bar "Salon Orizaba" de Don Héctor Molina. 
Si, el llamado Lobo de Las Ánimas había ordenado que sus primeras victimas fueran los legendarios tamaríndos, esos queridos amigos de todos los niños de Aquel Cruz Grande; esos frondosos y frescos follajes donde mis abuelos y tus abuelos, se guarecieron de los fuertes rayos del sol costeño.

Eran 12 enormes tamaríndos que jamás debieron morir; cuya tala jamás se ha justificado porque jamás estorbaron. Vi las lágrimas de un viejo sabio del pueblo, que con su paliacate rojo, lloró al ver derrumbada parte de la vida de mi pueblo. 

Eramos tan felices. Ahí en esos tamarindos jugábamos a Tarzán y "mete gol-para" ¿Te acuerdas?. Nunca estorbaron. Hoy serían mucho más frondosos y mas frescos.  Los depredadores no piensan igual. Al fondo, camina plácido Don Manuel Basave.
El presidente municipal prometió una plaza espectacular, (pero todos sabíamos que su promesa no sería cumplida), que sólo fue era ardid costoso para ganar tiempo al tiempo y pretender hacer creer a la gente que se trabajaba y que se mejoraría el desolado panorama. Esos fueron los auténticos "motivos del lobo". 

Pasaron al rededor de diez años para que se construyera un nuevo jardín y otros 15 para la remodelación que hizo Alvis Gallardo Carmona. 

Finalmente en el 2O12 nuestro zócalo, sufrió la última transformación y fue a cargo de Ociel García Trujillo, quién tampoco se quiso quedar atrás de "El Lobo", y sin consultar a nadie, derrumbó a único tamaríndo sobreviviente de aquellos doce que tuvo la plaza principal de Cruz Grande. Ese tamaríndo fue derribado para poner ahí una fuente que pudo alegremente convivir con aquel viejo árbol. 
Segunda cancha de Basquetbol. Aquellas espectaculares bases de los tableros, -una está atrás de la figura de nuestro amigo Chucho Carranza, fueron donado a la ETA 16, y se colocaron en la plaza cívica de la escuela. Una de ellos apareció tiempo después, inexplicablemente en el patio de la casa de un ex-maestro de la secundaria, por el rumbo de la gasolinera. La primera cancha de Basquet, de Aquel Cruz Grande que yo vi, era de tierra en 1964.

*Recuerdo haberle pedido personalmente a García Trujillo que no lo talara. Le expliqué, le rogué, le comenté que si en Iguala los conservan,porqué nosotros los derribábamos. Me ignoró y se dio la media vuelta. La respuesta me la dio "un ilustre" de esa administración que de apellido Leocadio. "Árbol que no da fruto, debe ser talado". Mi tristeza no me impidió seguir protestando, hasta que García Trujillo me mando a la cárcel, alegando falta de respeto a la máxima autoridad. 




martes, 21 de agosto de 2018

CRUCEÑO NOTABLE...EFRÉN CORTEZ.

Ex-guerrillero. Conocido como único sobreviviente de "La matanza del Charco", el 7 de julio de 1998. Un joven que soñó y luchó por mejorar la vida de los más pobres.

Efrén era muy joven cuando estudiaba leyes en Chilpancingo, la capital de estado. Su condición de marginado y la sensibilidad que le caracterizaba lo fue haciendo partícipe de los grupos radicales que empezaron a organizarse para formar el ERPI, (Ejército Revolucionario Popular Insurgente). Con 16 años, viajaba constantemente a la región que conocía mejor, de donde era originario: la Costa Chica. 
Organizando a los campesinos y orientándolos políticamente, nuestro paisano llegaba a Ometepec para desde ahí operar en los pueblos circunvecinos. "Éramos una parvada de jóvenes que soñábamos con liberar socialmente a nuestra gente más humilde. Así, me fui adentrando más en la lucha frontal contra las injusticias que sufre todavía nuestro pueblo.
En "el Bello Nido", nos inspiraba la protección de una mujer que nos recibía, nos daba alojamiento y alimentos en su casa. Ella nos inspiró a ser fuertes y jamás claudicar, era doña David Juárez Alarcón.
Doña David, sabía de todos nuestros movimientos y nos impulsaba para morir luchando si era preciso. Nos hablaba con convicción a manera de que jamás dudamos de actuar convencidos que la dignidad es lo único que no se puede negociar".



Así llegó aquella noche en "El Charco", donde Efrén fue capturado después de combatir a los militares desde las aulas de la escuela primaria de aquella humilde comunidad rural.
"El cerco se rompió después de las dos de la madrugada y algunos compañeros pudieron escapar. Los soldados del ejército que murieron en su mayoría, fueron ejecutados por sus mismas fuerzas. La táctica con que nos atacaron, era para enfrentar a muchísimo más de los que conformábamos el brazo guerrillero. Eso los hizo confundirse y dispararse entre ellos mismos". Desde las batallas de Lucio y Genaro, el ejército no había combatido al pueblo como aquella noche, en que no les importó que hubiera niños dentro de aquella escuela.

Fui detenido y encarcelado en el penal del puerto, de ahí me trasladaron a Puente Grande, donde de lejecitos conocía al Chapo Guzmán. Ahí mismo podía platicar en la comida y desayuno con el doctor Bertoldo Martínez, otro cruceño que luchó incansablemente por los pobres de Guerrero. Finalmente fui absuelto gracias a la defensa de abogados solidarios como la mismísima presidenta electa de Acapulco Adela Román. De todos los cargos que me imputaron sólo se me comprobó la portación de armas. Mi condena era de tres años pero como llevaba casi cuatro dentro del penal fui liberado".
El Blog, se rinde ante los hijos de Cruz Grande que han demostrado el coraje para luchar contra la explotación y las injusticias que ancestralmente nos han lacerado. Nuestra admiración y respeto a Efrén Cortez, un cruceño notable.

(Cheo Juárez)



domingo, 25 de marzo de 2018

¿Quién fue? Don Felipe M. Gatica.

Don Felipe M. Gatica.

Para entender la historia de nuestro pueblo es necesario conocer a los hombres que la escribieron.

Don Felipe Mejía Gatica, hombre visionario y diplomático nato. "Pipe" para quiénes lo intimaban, (Felipe simplemente para el pueblo en general) trabajó desde muy joven y logró junto a su hermano Felícitos, construirse un futuro sólido en todos los aspectos. Don Felipe se manejó de tal manera que jamás fue identificado en ninguno de los dos bandos que protagonizaban la lucha por el poder en Aquel Cruz Grande.

Fue presidente municipal y después de los años 60, se sabía que los candidatos a ocupar la silla de primer edil, tenían que recibir la bendición de Felipe Gatica, aunque también se rumoraba que Don Moíses Manzanarez era, (por su amistad con los gobernadores en turno); el que indicaba quién sería el presidente municipal. Uno de los alcaldes (por ejemplo), que se decía fue "palomeado" por Don Felipe Gatica fue el médico Humberto Mayo, vecino de Buena Vista, radicado en Aquel Cruz Grande.

Como todos sabemos, las pugnas familiares que se desarrollaron en los 60, provocaban la zozobra del pequeño pueblo. A cada momento se sucitaban la vendettas que aterrorizaban a el resto de la lugareños. Era común que la aparente calma de Aquel Cruz Grande, se viera interrumpida por hechos violentos a cada rato. La partida militar tenía su sede donde hoy se encuentran las instalaciones de la prepa número 21. Como suele suceder, los militares llegaban una o dos horas después de ocurridos los eventos.


Don Felipe M. Gatica, después de ocupar la presidencia, se dio a la tarea de conseguir para Aquel Cruz Grande, la sede del 48 batallón de infantería que en esos años se encontraba de manera provisional en Ometepec. Nuestro vecino San Marcos también deseaba albergar de manera definitiva al brazo castrenses. Una parte de la población sanmarqueña se oponía a la llegada de los verdes, bajo el argumento ingénuo de que los militares se iban a quedar con las mujeres más bellas del pueblo. Sómos testigos (en la actualidad) de cómo lamentan los propios San Marqueños, haber perdido con Felipe M.Gatica la sede del 48 Batallón.

La historia todos la conocemos, finalmente la sede del 48 batallón de infantería sentó sus reales en Aquel Cruz Grande. El gran objetivo del viejo líder cruceño se cumplió, la paz llegó a regañadientes; los gatilleros ya nunca más veladamente se atacarían como la hicieron históricamente, la presencia de un batallón militar en el pueblo era una sombra demasiado pesada para "volver a las andadas". Una de las pruebas de esto, fue la última vez que los grandes protagonistas de las viejas rencillas coincidieron en una boda en pleno centro. El evento se celebraba en el otrora salón modelo. Al filo de las tres de la tarde, corrió el rumor por todo el pueblo que los dos antagonistas acérrimos se encontraban en la boda y que seguramente el desenlace de esta circunstancia terminaría trágicamente.
Todo afortunadamente fue sólo un morboso chismorreo: los aficionados a las historias de sangre se quedaron esperando lo que ya nunca llegó. A nuestro juicio ese día se dio por terminado tácitamente el ancestral problema. En alguna parte Don Felipe, sonrió complacido; la paz era un hecho y él tenía mucho que ver en ello.

Con la llegada de los militares también llegó a Aquel Cruz Grande, el Banco Mexicano del Sur, que a lo largo de la historia de nuestro pueblo, se ha denominado también como Serfín para actualmente razonarse socialmente como Santander. Estos servicios bancarios no hubieran llegado tal vez jamás a nuestro pueblo si el referido brazo del ejército no se hace presente en Aquel Cruz Grande y otra vez. quien garantizó el edificio donde se ubicaría el banco fue -para variar-, Don Felipe Gatica.

Sin duda los beneficios que trajo la llegada del batallón fueron muy buenos pero (no podemos tapar el sol con un dedo) también hay cosas negativas que llegaron con los militares. La detonación de prostíbulos y los vicios derivados de la vida de los bares y cantinas, hizo que ante este "polo de desarrollo" en Costa Chica, atrajera a cientos de personas de otros lugares de la región.

Lamentablemente no toda las personas que llegaron a nuestro pueblo lo hacían con buenas cartas de presentación. Todo lo anterior dio pie a la fundación de nuevas colonias . Aquel Cruz Grande, el pueblito cuyos caserío hacía el sur terminaba en el domicilio de la familia Díaz Dimayuga, se expandió rápidamente convirtiéndose en pocos años en un lugar donde se encuentran los servicios básicos al que acuden los poblados circunvecinos a realizar compras y trámites de todo tipo.

Pero volviendo a la figura de Don Felipe M. Gatica, encontramos que no sólo influyó para que se hiciera la paz entre los mismos cruceños. Pipe también se preocupó por la educación de su pueblo. Pocos tal vez saben que fue Felipe M. Gatica uno de los impulsores de la llegada de la escuela secundaria técnica agropecuaria (ETA 106). Para lograr que esta secundaria tuviera los terrenos que se necesitaban, Don Felipe no dudó un instante en donar parte de sus terrenos para tal efecto.

Es cierto que la obra del hombre en la tierra queda archivada en cuanto desaparece físicamente. Tal es el caso de un gran cruceño como lo fue Don Felipe M. Gatica, un amante de nuestras costumbres y de nuestra tierra. Político sí, pero ante todo un hombre adelantado por mucho a su época para beneficio de su pueblo.

A Don Felipe M. Gatica se le debe recordar siempre con gran respeto, por el amor inmenso que profesó por Cruz Grande, porque fue excelente hijo, amoroso padre, incondicional amigo; pero sobretodo por haber sido constructor de la paz.

Gracias Pipe, Gracias.



viernes, 23 de marzo de 2018

LAS BEBIDAS FAVORITAS DE AQUEL CRUZ GRANDE...DEL CORDÓN REAL AL BUCHANAN´S




En los años 40 y 50, las bebidas etílicas de Aquel Cruz Grande, se elaboraban en las mismas tiendas, es decir; los mismos dueños de los tendejones compraban en sus viajes a la capital de la república, los "ingredientes" para preparar el vino que vendían.
A partir de los años 60 fueron otras las bebidas, (embotelladas de origen) las que animaban las fiestas y convivios de Aquel Cruz Grande. Aquí presentamos una lista de ellas.

Brandis, Rones, Wiskis y Tequilas.



1.- Cordón Real.
La publicidad en la radio sonaba de esta manera: 
"Cordón Real, Cordón Real: el brandy nacional"

2.-Ron Potosí.
Este ron era el de más demanda entre los consumidores de categoría. Fue por años la botella más preciada para el convivio y la farra.





3.-"Ron Castillo"...Esta bebida era ya de lujo en Aquel Cruz Grande y curiosamente dio pie a versos populares del pueblo, sobre personajes principales muy conocidos. Los chiquillos recitábamos divertidos y escandalosamente aquello de:

"Dijo Rogelio Escamilla, (como persona decente). 
-¡Quisiera que Las Marías se volvieran de aguardiente!
Le contestó Juan Betanzo (con su nariz de palillo)-.
-¡Yo quiero que de los grifos, salga puro Ron Castillo!"

4.-"Black and White". Este fue el primer wiski que conoció mi pueblo de manera popular, ya que fue por unos años la bebida elegante y de caché que se servía en los grandes eventos. Disfrutarla en convivios con los amigos era algo que distinguía a los que podían. Se le conocía popularmente como "Dos Perritos". Durante el evento, los niños tomábamos las botellas vacías para con una roca de buen tamaño, romper el cuello del envase y sacar “la canica” que tenía en el pico.

5.-Brandy "Presidente".
Era la bebida recurrente y de mayor aceptación en bodas, cumpleaños, bautizos, clausuras, etc. Duró buen tiempo en el gusto de la gente de Aquel Cruz Grande.

6.- Brandy "Viejo Vergel".
Vino a ganarle terreno al brandy Presidente en las preferencias del publico de Aquel Cruz Grande. Tomar "Viejo Vergel" en algún evento, era digno de contarse, aunque la cruda fuera espantosa.

7.- Ron Bacardí. 
Tuvo aceptación entre la gente aunque muchos borrachos sociales temían las jaquecas que producía su consumo al día siguiente. La publicidad televisiva penetraba de tal forma que los consumidores cayeron ingenuamente en el ardid que rezaba un actor de moda (Saúl Lizazo), induciendo al público con las frases más populares de aquel entonces.

¡Agarra la Jarra!
También muy sugestivamente preguntaba:
-¿...Y usted ya hizo la prueba del añejo?

8.-Don Pedro.
Ya en los años 80, se hizo muy famoso este brandy con que los consagrados presumían su estatus en sus eventos y convivios. Supuestamente su precio no era para todo público. 

9.-"Jimador".
Al llegar la mitad de la década ochentera irrumpieron en el etílico ambiente los tequilas como bebida de moda. El Jimador empezó toda la historia pues antes de este, los tequilas (Sauza y Viuda de Romero), eran la bebida más despreciadas por el publico que la consideraba para la clase más baja. Sigue vigente.

10.-Chivas Regal.
Fue el wiski que sólo tomaban los de "alto pedo". Su precio era prohibitivo para la pelusa que había conocido el accesible "Dos Perrito" o Black and White.

11.- Buchanan´s.
La bebida de más "prestigio". A este wisky sólo tienen manera de disfrutarlo aquellos que gozan de poder económico.

Cervezas. 


1.- "Carta Blanca".
Fue la primera cerveza que conoció Aquel Cruz Grande. Si se deseaba jugar una partida de billar o póker y tomar una Carta Blanca bien fría; había que acudir al Salón "La ciudad de Oviedo" -en los 80, "Salón Modelo"-, que se ubicaba en la calle Cuauhtémoc.

2.-"Superior".
"La Rubia de categoría" fue desde 1967 a 1980 la única cerveza que el cruceño aceptaba. Si por error en algún convivio o fiesta, el anfitrión ofrecía otra cerveza que no fuera Superior, se corría el riesgo de que la gente se ausentara rápidamente del lugar. También ofrecer cerveza Corona era una buena manera de correr a los invitados. Se decía que la cerveza clara provocaba mal de orín y era rechazada.

3.- Corona Clara.
Los ejecutivos de "La Modelo" trabajaban estrategias irresistibles, apoyando a los organizadores de las fiestas o las cantinas más concurridas con grandes sumas y mobiliario para que"Las Claras", se fueran metiendo al gusto de la gente. Para ello exigían -esos si-, ponerlas a enfriar mucho antes de ofrecerlas a los bebedores. Ante la astuta táctica el consumidor empezó a tomar la clarita, cayéndole el primer trago "como gato que cae al precipicio”; (agarrándose con las uñas para no ir hasta al fondo). Finalmente las estrategias para colocar a la Corona como cerveza favorita, dieron resultado y las claras son hasta la fecha la cerveza consentida de todos. Pero no siempre fue así. Aquel Cruz Grande, lo sabe.

(Cheo Juárez).



miércoles, 21 de marzo de 2018

"EL ARROYO DE LOS NOVIOS Y LA PRUEBA DE LAS SÁBANAS"









Cruz Grande, (Costa Chica),
pasando por "Caridad",
detente: no le sigas;
La boda va a comenzar.
Vente ya mi costeñita
¡vámonos a la carrera,
mira, mira que los novios,
vienen por la carretera!

"La boda costeña"
Grupo Misterio.

Los enamorados se citaban ahí. Era un hermoso lugar. Los frescos y frondosos bocotes, los verdes papayales y la vegetación diversa, adornaban exuberantemente aquel pequeño edén. Ahí, corría tintineante y cantarino un cristalino arroyuelo, en cuyo paisaje cotidiano se recortaban desde lejos las gráciles figuras de las mujeres cruceñas portando de manera milagrosa en la cabeza, los cántaros sanmarqueños.

Aquel lugar no sólo se visitaba para ir por el agua pura y cristalina con la que Aquel Cruz Grande calmaba su sed; también era el punto de encuentro donde los jóvenes enamorados podían verse;  para apuradamente dialogar, diciéndose cosas propias del cortejo y la conquista romántica. Las negras y estrelladas noches fueron cómplices de aquellos que planeaban unir sus vidas y desde ahí, a lomo de caballo, el apuesto cruceño cruzaba el arroyo cabalgando con el amor en ancas de su corcel.

Algunos caballeros cruceños, temerosos de ser buscados por la familia de su amada esa misma noche de la huida, se internaban en alguna huerta cocotera lejana o escondida que le garantizara la tranquilidad de una velada en la que pudiera consumar la copulación. Esta circunstancia al ser realizada, sellaba por completo el proyecto nupcial y ya con ello, los padres de la novia exigían invariablemente la "reparación del daño" con el consabido ultimátum: "te tienes que casar".

Al siguiente día la noticia corría fresca y escandalosa con la frase que para la casa de la novia
era afrentosa y para la casa del novio era de regocijo: ¡Hay novios, se juyeron anoche en el arroyo!

Ya en años más recientes de la década setentera, me tocó ver "raptos" de características más urbanas. Un cruceño conocido mío que había sido compañero de la primaria, se llevó a su novia del puesto de pan en el centro de Aquel Cruz Grande, (ya no se utilizaba el arroyo de los novios) a su casa. Los familiares le recibieron con la discreción que el caso ameritaba y mientras los novios se instalaban en el tálamo, ellos esperaban pacientes con los cuetes en ristre, para anunciar que la virginidad de la novia estaba certificada. La espera estaba resultando larga, el novio tal vez presa del nerviosismo, no atinaba a desflorar a su virgen amada. Tal vez las repetidas preguntas de sus tías y de sus padres que a prudente distancia le preguntaban el estado que guardaba la empresa, impedían que se concentrara en su objetivo. La respuesta era negativa y por lo tanto los nervios se apoderaban más del novio pues corría el peligro de que los familiares de su pretendida fueran a quitársela.
-¿Ya? Era el cuestionamiento que seguía haciendo la familia. La respuesta era la misma, el novio, ya cansado se declaró impotente. A grandes males, grandes remedios. Rápidamente fue trasladado al consultorio de mi tío Rogelio Bonilla y fue en ese momento, donde chuscamente se solicitó al primer doctor de Aquel Cruz Grande, le inyectara algún medicamento, explicando el motivo y la razón de la urgencia. Mientras, en el tálamo, la novia esperaba pacientemente. Finalmente la poderosa ampolleta resultó exitosa y en cuestión de media hora, se escucharon los cohetes escandalosamente anunciando que la docella  había cursado la prueba virginal de manera exitosa.

Esos fueron los protocolos de antes "de tirar los cuetes". Una vez que el novio declaraba consumada la empresa, una comitiva de comadronas, tías o hermanas mayores del novio, ingresaban a la recámara a analizar las pruebas de castidad. El color de la sangre en las sábanas indicaba la castidad o la impureza en su caso de la que estaba por ser parte de aquella familia. Si por desgracia la novia resultaba con mácula, se suspendían toda clase de proclamaciones nupciales. La deshonra y la burla para su familia se comentaba en todo el pueblo y sólo había dos caminos para ella: aceptar quedar como "querida" sin tener una boda religiosa y por lo civil o, regresar humillada a casa de sus padres.  

En cambio, la novia huida cuyo examen resultara exitoso en la famosa aduana de las sábanas, era festejada en el mismo momento. El silencio de la noche cruceña era interrumpido por los cuetes y en seguida familiares , vecinos y amigos acudían entusiastas a celebrar el acontecimiento. En ese trance el novio razonablemente no deseaba más que seguir disfrutando las delicias de la intimidad; mientras que afuera de la recámara, la fiesta ya se encontraba rociada de aguardiente, cerveza y anís.

Los amigos solteros del novio llegaban a felicitarlo y se integraban mañosamente a los festejos, llamando pícaramente al feliz raptor a brindar, mientras este buscaba la manera de complacerlos saliendo por momentos de su habitación, intentando seguir su disfrute. La futura esposa también corría con la misma suerte, sus amigas y nueva familia, materialmente la obligaban a empinarse la botella de anís y pronto los efectos del licor la dejaban semiconsciente. Era bañada (con todo y ropa), frente a los morbosos asistentes con agua helada para reanimarla a seguir bebiendo. 

Mientras tanto, en la casa de la novia el ánimo era parecido al de un velorio. Algunos de los amigos y familiares mas cercanos, se atrevían a llegar a presentar "su solidaridad" con el padre de la "huida". Pronto, en el instante mismo en que se certificaba la virginidad de la doncella; los familiares del novio, integraban una embajada, encabezada por el padre y personas adultas de confianza del "raptor". La finalidad de esta comitiva era trasladarse ipso facto al domicilio de los padres de la novia para conocer "el parecer". Al llegar a la casa de la familia "ofendida" por los acontecimientos, los embajadores (sin embargo), eran bien recibidos generalmente, y al solicitar la opinión del padre, si todo transcurría normalmente, este aceptaba con resignación espetando "haber deseado que las cosas hubieran sido por pedimento de mano". Todo eso era un mero formulismo pues esa misma táctica había sido empleada por la mayoría de los presentes para terminar en el altar. Sonaban entonces los vasos y las copas brindando por el acuerdo de paz y consentimiento, después de ser garantizada la boda. Los abrazos entre los futuros consuegros se repetían durante la visita de los embajadores que, embriagados por el vino y la música entonaban con la guitarra corridos y canciones de la época.

No faltó por supuesto, el cruceño celoso e intransigente que jamás perdonó a su hija huida. Una anécdota que retrata a ese tipo de padre, es aquella en que los comisionados llegaron a la casa de Don Baldomero, expresando los motivos de la visita y enunciando los deseos de su futuro yerno.

-Don Baldomero, el muchacho fulano, reconoce su falta, pero le pide su perdón y consentimiento para casarse con su hija...¿Qué opina usted?
-Que venga para descargarle mi pistola. Si me aguanta cinco balazos le doy permiso...

El epilogo a la historia del rapto o huida nupcial, se daba el mero día de la boda religiosa. El padre ofendido no asistía a la ceremonia. La familia completa se quedaba en casa esperando a la gran comitiva con los novios recién casados que, previo acuerdo, asistirían a requisitar el trámite final denominado por todos como El Perdón. En ocasiones acudir como invitados al perdón, era tener que subir a una camioneta de redilas rumbo al domicilio del evento, cuando este era de algún pueblo o ranchería vecino a Aquel Cruz Grande.

En la sala de la casa de la novia ya se encontraban debidamente engalanados los hermanos, y sus padres; este último en algunos casos, no dejaba pasar por alto la afrenta y con un fuete o reata de lazar en la mano hacía que los novios se hincaran en un petate nuevo, colocado especialmente para la ocasión. Sonaban tres o cuatro los azotes del perdón y una vez saldado el asunto, el padre de la novia, solicitaba a la pareja el abrazo, sellando el indulto. Cubierto el requisito, las dos familias protagonistas y sus invitados, subían a la camioneta de redilas con rumbo del domicilio del novio, donde se efectuaría la fiesta nupcial. (Cheo Juárez)

domingo, 18 de marzo de 2018

RECONOCIMIENTO Y HOMENAJE A ISAURA MARTÍNEZ HOY EN EL ZÓCALO MUNICIPAL.

Con orgullo y con pena fuimos testigos del homenaje que varios grupos folklóricos de diferentes regiones; encabezados por el profesor David Peñaloza director del grupo Yolotecuani del Distrito Federal, (hoy CDMX), hicieron a la profesora Isuaura Martínez Luvio. 
Merecido homenaje. Lamentablemente el reconocimiento viene de fuera. Nuestras autoridades nunca han sabido impulsar nuestro son, y no solamente hablamos de la actual administración. Históricamente se ha ignorado a Don Eduardo Gallardo Tornés padre del son de artesa. Isaura sin tener la misma talla del arpero -compositor, si ha destacado preservando y difundiendo la obra musical de "Don Lalito". Evidentemente nadie tiene los merecimientos de él, pero "Los Gallardo e Isaura Martínez ya tienen un lugar en la historia de nuestro pueblo. ¡Felicidades Maestra! En la foto, posa con la homenajeada Don David Peñaloza, jefe de la delegación que homenajeó a nuestra maestra y con un hijo de Don Eduardo y con Don Chico Saavedra.

Desde las tres de la tarde, llegaron a la plaza provenientes de la capital de la república para rendir un reconocimiento a la trayectoria de la profesora Isaura que ha dedicado gran parte de su vida a preservar e impulsar el son de artesa. 
"Sómos diferentes grupos que con nuestros propios recursos, decidimos venir a la tierra de la maestra para hacer este homenaje". -Nos comentó David Peñaloza.


La tarde-noche transcurre con el baile, la poesía y los sones ante una población crueceña un tanto cuanto indiferente a los valores culturales que para otras personas y otras regiones valen mucho.
"Estamos contentos de venir a esta tierra que es la cuna del son de artesa, ojalá y la gente de este pueblo, también reconozca a sus paisanos que son gente importante a nivel nacional en cuanto al folklore se refiere" -dijo nuevamente en su participación el profesor Peñaloza.

Ante la algarabía de los visitantes cerró el festival-homenaje el grupo cruceño de fama internacional, "Los Gallardo". Nos dió gusto ver cómo los que vinieron a homenajear a Isaura, esperaban la actuación de los nuestros al recibirlos como verdaderos artístas consagrados. Gracias a ellos, por venir a darnos un "pellizco" y con el hacernos ver lo injusto que somos con nuestros paisanos que dan lustre al son de Don Eduardo Gallardo Tornés, padre del Son de Artesa. (Cheo Juárez)